Mi vecino cerró el patio. Mi padre firmó el permiso

Elena conocía el patio de su edificio desde niña. Héctor lo había convertido en un jardín cuidado, y ella agradecía encontrar flores donde antes apenas había tierra. Pero una mañana la puerta aparece cerrada con candado y un cartel anuncia que el jardín es privado.
Cuando Elena pide que lo abra, Héctor le enseña un permiso firmado por Manuel, su padre y antiguo presidente de la comunidad. La firma es auténtica. Lo que Elena aún no sabe es qué permitió exactamente Manuel ni cómo recuperar un espacio compartido sin ignorar los años que Héctor ha dedicado a cuidarlo.
