Crié a mis hermanos como si fueran mis hijos. Ahora mis padres dicen que los abandoné

Durante quince años, Irene organizó comidas, tareas, reuniones de apoderados y noches de espera para que sus hermanos crecieran mientras sus padres trabajaban. Nadie le pidió que fuera madre, pero la familia aprendió a contar con ella como si lo fuera.
Cuando acepta un empleo en otra ciudad y anuncia su mudanza con seis meses de anticipación, la respuesta de sus padres la deja sin palabras: dicen que está abandonando a Nico y Alma.
Para irse sin romper a su familia, Irene tendrá que descubrir si cuidar a quienes ama significa quedarse para siempre.
