Mi hermana y yo no nos hablábamos desde hacía 20 años. La llamada del hospital lo cambió todo

Laura llevaba veinte años sin hablar con Irene cuando el hospital la llamó: su hermana había sido ingresada para una operación urgente y todavía figuraba como contacto de emergencia.
Al llegar, Laura descubre algo aún más difícil de comprender: Irene tiene una hija de dieciséis años llamada Vera, una sobrina cuya existencia nadie le había contado.
Mientras Irene se recupera, Laura tendrá que decidir si esa llamada solo le exige pasar una noche en el hospital o si ha abierto una puerta que ya no puede volver a cerrar.
